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miércoles, 19 de febrero de 2014

NUEVA IMAGEN DEL CÚMULO ESTELAR MESSIER 7




En esta nueva imagen obtenida con el instrumento Wide Field Imager, instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile, se ve el brillante cúmulo estelar Messier 7, también conocido como NGC 6475. Fácilmente localizable a ojo, en la dirección de la cola de la Constelación de Escorpius (El Escorpión), se trata de uno de los cúmulos estelares abiertos más llamativos del cielo y, por tanto, un importante objeto de estudio para la investigación astronómica.Crédito: ESO

Messier 7, también conocido como NGC 6475, es un brillante cúmulo de alrededor de 100 estrellas situado a unos 800 años luz de la Tierra. En esta nueva imagen, obtenida por el instrumento Wide Field Imager (instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros), se pueden observar cómo se destaca contra un rico fondo formado por cientos de miles de estrellas más débiles, que miran en dirección al centro de la Vía Láctea.
Con una edad de unos 200 millones de años, las estrellas de Messier 7 son las típicas estrellas de mediana edad de un cúmulo estelar abierto y ocupan una región del espacio de unos  25 años luz. A medida que envejecen, las estrellas más brillantes de la imagen (una población de más de una decena del total de estrellas en el cúmulo) explotarán de forma violenta como supernova. En el futuro, las débiles estrellas que queden, mucho menos numerosas, se irán separando lentamente hasta que dejen de formar un cúmulo.
En este mapa vemos la brillante Constelación de Escorpius. La mayor parte de las estrellas que pueden verse a ojo en una noche oscura están marcadas. La ubicación del brillante cúmulo estelar Messier 7 se indica con un círculo rojo. Este cúmulo puede verse fácilmente a ojo como un parche difuso en el corazón de la Vía Láctea. Crédito: ESO / IAU and Sky &  Telescope
Los cúmulos estelares abiertos, como Messier 7, son grupos de estrellas nacidas casi en el mismo lugar y al mismo tiempo a partir de grandes nubes cósmicas de gas y polvo formadas en la galaxia que las alberga. Estos grupos de estrellas son muy interesantes para los científicos, ya que las estrellas que los forman tienen más o menos la misma edad y composición química, lo que les otorga un gran valor en el  estudio de la estructura y evolución estelar.

Cúmulo estelar abierto Messier 7
Algo sumamente interesante de esta imagen es que, pese a estar densamente poblada de estrellas, el fondo no es uniforme y está claramente cargado de polvo. Es muy probable que esto se deba a un alineamiento casual del cúmulo y las nubes de polvo. Pese a que es tentador especular sobre el hecho de que esos trazos oscuros sean el remanente de la nube a partir de la cual se formó el cúmulo. La Vía Láctea habrá hecho casi una rotación completa durante la vida de este cúmulo estelar, implicando una enorme reorganización de las estrellas y el polvo. Por lo tanto, el polvo y el gas a partir del cual se formó Messier 7 y las propias estrellas del cúmulo, hace tiempo que tomaron caminos diferentes.
El primero en hablar de este cúmulo estelar fue el matemático y astrónomo egipcio Claudio Ptolomeo en el año 130 d.C., quien lo definió como una “nebulosa que sigue al aguijón del Escorpión”, una precisa descripción dado que, a ojo, se ve un difuso parche luminoso contra el brillante fondo de la Vía Láctea. En su honor, a veces se denomina a Messier 7 como el cúmulo de Ptolomeo. En 1764 Charles Messier lo incluyó como séptima entrada en su Catálogo Messier. Más tarde, en el siglo XIX, John Herschel describió el aspectro de este objeto tal y como lo observó a través de un telescopio y dijo de él que era “un cúmulo de estrellas burdamente desperdigadas”, un perfecto resumen.
Fuente: Nota de prensa de ESO-19.feb-2014

martes, 16 de marzo de 2010

LOS SENDEROS DEL UNIVERSO







Un grupo de astrónomos de la NASA acaba de descubrir un misterioso «sendero» que cruza una buena parte del universo y que, como si de una gigantesca cinta transportadora se tratara, es capaz de empujar cúmulos galácticos enteros (miles de galaxias, miles de millones de estrellas) a millones de km. por hora hacia los límites del universo visible. Este extraño «camino» se extiende desde nuestro Sistema Solar en dirección a las constelaciones de Hidra y Centaurus, y persiste hasta distancias superiores a los 2.500 millones de años luz.
En septiembre de 2008, un grupo de investigadores del
Centro Goddard de Vuelos Espaciales, de la NASA, se encontró con un inesperado patrón de movimiento que afectaba a cúmulos de galaxias muy distantes de nosotros. A falta de ninguna explicación plausible, achacaron el fenómeno a la «atracción gravitatoria ejercida por materia situada más allá del universo observable». Y lo llamaron «flujo oscuro», en la línea de otros misterios cosmológicos más familiares, como son la materia y la energía oscuras.
«Nunca imaginamos encontrar algo como esto"», dijo entonces Alexander Kashlinsky, el principal investigador del fenómeno. «Los cúmulos de galaxias muestran una pequeña pero medible velocidad que es independiente a la de la expansión del universo y que, al contrario de ésta, no cambia a medida que aumentan las distancias. La distribución de materia en el universo observable no puede ser responsable de este movimiento».

800 km por segundo
Ahora, varios años después y tras efectuar nuevos análisis, Kashlinsky y sus colegas se han dado cuenta de que la cosa va mucho más allá de lo que al principio imaginaron. De hecho, los cúmulos galácticos que se encuentran en este sendero cósmico fluyen misteriosamente a millones de kilómetros por hora (cerca de 800 km por segundo) a través de un camino aproximadamente centrado en las constelaciones australes de Hidra y Centaurus.
«Esto no es algo que tuviésemos previsto encontrar, pero no podemos hacer que desaparezca», afirma Kashlinsky. «Ahora vemos que el fenómeno persiste a distancias mucho mayores, hasta 2500 millones de años luz de distancia». El nuevo estudio aparecerá el 20 de marzo en la revista The Astrophysical Journal Letters.

Los cúmulos de galaxias parecen estar moviéndose a lo largo de una línea que se extiende desde nuestro Sistema Solar hacia las constelaciones de Hidra y Centaurus, pero los investigadores no están aún seguros de cuál es el sentido de este movimiento. Las pruebas indican que los cúmulos se dirigen hacia fuera a lo largo de este camino, alejándose de la Tierra, pero el equipo aún no puede descartar que la realidad sea exactamente la contraria. «Detectamos movimiento a lo largo de este eje, pero ahora mismo nuestros datos no pueden afirmar tan sólidamente como nos gustaría si los cúmulos se aproximan o no», afirma Kashlinsky.

Vaya hacia dónde vaya, la pregunta que atormenta a los investigadores es la siguiente: ¿qué es exactamente lo que está «tirando» de tanta cantidad de materia? Ningúna fuerza conocida parece capaz de conseguir algo siquiera parecido, y la cantidad y distribución de materia en el universo observado no es, ni mucho menos, suficiente como para ejercer un «tirón gravitatorio» (y de manera tan selectiva) sobre tantas y tantas galaxias a la vez
Algo desconocido
Por lo que, por el momento, no queda más remedio que suponer que, más allá del universo visible, fuera de nuestro «horizonte», existe algún tipo de estructura desconocida que es capaz de causar el movimiento a gran escala que los científicos han observado.
Armados con un catálogo de cerca de 1.500 cúmulos galácticos diferentes, el doble de los estudiados en 2008, los astrónomos han llegado a la conclusión de que, efectivamente, el flujo oscuro es algo muy real. El equipo ordenó este catálogo de cúmulos en cuatro grupos o «porciones», cada uno de los cuales representa distintos rangos de distancia (ver imagen). Y después examinó la dirección preferida del flujo para los cúmulos en el interior de cada porción.
El paso siguiente consiste en aumentar el catálogo de cúmulos galácticos estudiados y rastrear el flujo oscuro a distancias aún mayores. Una tarea ingente y que llevará largos años de investigación.

Fuente José Manuel Nieves/Madrid/ Actualizado / ABC.es y Acatualidad Espacial 15-03-10